SEÑOR ALCALDE: DESCARTE EL ROCHABUS

(Piura, 25 agosto 2019)

Luis Gulman Checa

Si todavía tuviera valor la sentencia que dice: “Hablando se entiende la gente”,  no sería aceptable - luego del desmadre generado a raíz de la erradicación de los vendedores ambulantes del ámbito del “Mercado Modelo”, abriéndoles las puertas para continuar en las mismas generando mayor caos, si ello fuera posible, en otras calles y avenidas -  insistir en la medicina del palo y el garrote contra los ambulantes,  por cuanto ello implicaría tratar de borrarlos del mapa, como si se tratara de basura,  lanzándoles potentes chorros de agua.

De insistir en tal propósito, dejarían de ser violadores de la ley pasando a ser víctimas del abuso y prepotencia del gobernante, lo cual no solo los fortalecería sino que podría incrementar su número al infinito corriéndose el riesgo que, contando con el apoyo de sus numerosos clientes (únicos responsables del mal),  hasta la misma Plaza de Armas se convierta en terreno propicio para el desarrollo de sus actividades.

Una pregunta/reflexión para hacernos pensar:

Siendo igualmente ilegales y violadores de las normas, tanto los vendedores ambulantes como los conductores de motocicletas ofreciendo servicio público de transporte de personas, ¿cuál sería la justificación para lanzarse con garras y dientes contra los primeros que no MATAN GENTE, mientras los otros,  responsables de innumerables occisos, continúan sombrando el caos  en  calles y avenida sin que la autoridad, presta y rauda contra los ambulantes,  mueva ni un dedo para erradicar  tales energúmenos?

Acaso, al desatarse una pandemia, ¿no se ataca, con todas las armas disponibles al agente transmisor de la misma?

Entonces, haciendo un símil entre las dos lacras citadas atentando contra nuestra ciudad: vendedores ambulantes y motociclistas, si, frente a una pandemia originada por un agente transmisor, reitero, atacamos el mortífero insecto para preservar la salud, ¿cuál sería el enemigo a destruir para librarnos de ambulantes y motociclistas?

Fatal y tristemente, todas y cada una de las personas que utilizan sus “servicios”, por lo que, como no pueden ser liquidadas como los agentes transmisores de enfermedades, mientras no sean educadas e instruidas, no veo cómo podrían desaparecer ambas lacras.